obed díaz rodríguez

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El Origen de la Disociación en Nuestra Identidad Divina

Una razón por la que muchos creyentes experimentan esta disociación de su identidad divina es debido a enseñanzas defectuosas que fragmentan nuestra comprensión de Dios y, por ende, de nosotros mismos.

Un ejemplo es la idea que presenta a Dios como tres personas separadas que coexisten en un solo ser. Esta idea no solo es confusa, sino que también puede llevarnos a fragmentar nuestra propia identidad, reflejando esa percepción de división.

Si entendemos a Dios como un ser compuesto por partes separadas, podemos aplicar ese modelo a nuestras vidas, separando nuestra “parte espiritual” de nuestras acciones cotidianas, lo que nos llevaría a una vida inconsistente en acción y frutos. Sin embargo, la Escritura nos muestra que Dios es uno (Deuteronomio 6:4) y que en Cristo habitaba toda la plenitud de la Deidad (Colosenses 2:9) y que esa misma plenitud vive en nosotros al estar conectados a Cristo. Esto nos invita a vivir una identidad integrada, reflejando la unidad y la coherencia de Dios en todo lo que hacemos. Así que de la misma manera que no tenemos sólo una tercera parte de Dios en nosotros, si no que lo llevamos completo dentro, también nuestra vida debe reflejar ese aspecto de nuestra identidad.

Entender que nuestra identidad en Cristo no está dividida y que somos seres completos, llamados a manifestar Su Reino en cada aspecto de nuestra vida nos permite sincronizar toda nuestra vida con el propósito de Dios y cumplir a canalizar nuestra misión de restauración, trayendo el cielo a la tierra.

Este es un tema controversial, para algunos por el planteamiento desafiante de lo que algunos consideran la doctrina fundamental de la trinidad. Pero este post no pretende desafiar esta doctrina, si no más bien el enfoque erróneo que muchos aplican al enseñarla. Espera más acerca de este tema pronto…

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La crisis no crea el arte, pero revela lo que está escondido. Rompe la rutina, desordena la seguridad, y deja expuesto el corazón. Y allí, justo allí, es donde el artista comienza a ver lo que otros ignoran: belleza en lo roto, profundidad en lo simple, propósito en lo invisible.

Emaus

A veces, no necesitamos respuestas ni una gran comisión. Solo necesitamos saber que no estamos solos en el camino.

Menos Marcas Personales

Dios no desarrolla visiones personales, ni respalda ideas porque son buenas o innovadoras. Dios desarrolla su propósito eterno —un plan que comenzó antes de la fundación del mundo y que sigue avanzando a través de aquellos que se rinden para manifestarlo.

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Consumado es” significa que ya no hay barreras para que la humanidad vuelva a su diseño original: ser imagen de Dios en la tierra, cocreadores junto al Padre, extendiendo su Reino con poder, verdad y amor. Como dice Romanos 8:19, la creación espera con ansiedad la manifestación de los hijos de Dios. ¿Y quiénes son esos hijos? Tú y yo, activados por ese grito final en la cruz.

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Obed Diaz Rodriguez